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Lecciones para la izquierda desde Portugal. Juan Carlos Monedero

Lecciones para la izquierda desde Portugal. Juan Carlos Monedero

viernes, mayo 14, 2021 Add Comment


Por: Juan Carlos Monedero

Algunos siempre hemos mirado a Portugal con cierta envidia. Sonó en abril de 1974 una canción en la radio y empezó una revolución que se hacía con claveles y no con balas. El ejército portugués, hastiado tanto del Salazarismo, que era el primo hermano del franquismo, como del colonialismo de su país en África, se levantaron con el pueblo para que cayera la dictadura.

La emoción fue tan grande y el ejemplo tan estimulante que Nixon se vio obligado a consultar con Franco si no convenía que el ejército español invadirá Portugal. Dicen que Franco se excusó diciendo que si se hacía eso, el efecto iba a ser el contrario, que el orgullo de los portugueses les pondría del lado de los alzados en contra de España. Si embargo, uno de los miembros de la Unión Militar Democrática, Restituto Valero, me contó en una ocasión que esa no había sido la razón para rechazar ese plan. Los militares portugueses, entrenados en las guerras coloniales, hubieran destrozado al oxidado ejército español, que durante décadas solo había ganado guerras contra otros españoles.

Portugal acaba de reelegir Presidente del país al conservador Marcelo Rebelo de Sousa. El Partido socialista de Antonio Costa, que está gobernando, no presentó oficialmente candidatura. Algo que Rebelo de Sousa agradeció ensalzando al Primer Ministro Costa. Entre la Presidencia de Portugal y el gobierno funciona una alianza curiosa que es posible por la personalidad de Costa y Rebelo de Sousa y por una abstención donde seis de cada diez portugueses no han ido a votar.

Es verdad que en los tiempos de incertidumbre que vivimos, la izquierda que no aporta soluciones -y para aportar soluciones es muy difícil hacerlo fuera del gobierno-, no tiene hueco.

Pero el ala izquierda del partido socialista decidió presentarse, incluso contra los insultos que lanzó el aparato del partido –en concreto, Carlos César, Presidente de los socialistas portugueses. Una parte del Partidos Socialista portugués es idéntica a esa parte del PSOE que podría estar gobernando con la derecha-. La candidata socialista díscola, con el 13%, quedó en segunda posición, es verdad que muy alejada del 60,7% del ganador. Pero mantuvo el tipo.

Quienes tuvieron un muy mal resultado fueron los partidos a la izquierda del Partido Socialista. El Bloco de Esquerda alcanzó un triste 3,9%, tan triste como el 4,3% del candidado del Partido Comunista. La izquierda en conjunto -por supuesto, una vez más separada-, no ha llegado al 20%.

Es verdad que en los tiempos de incertidumbre que vivimos, la izquierda que no aporta soluciones -y para aportar soluciones es muy difícil hacerlo fuera del gobierno-, no tiene hueco. Porque los votantes de la extrema derecha saben que pese al discurso gritón de sus líderes, están dentro del sistema. Son empresarios, pequeños comerciantes, profesionales liberales, agricultores, gente que defiende el mercado en un momento histórico de debilidad de lo público.

Pese a que lo público es lo que ha salvado a la gente en la pandemia.

Si la memoria del nazismo no ha impedido que surja la extrema derecha en Alemania, la revolución de los claveles no impide que haya una extrema derecha nostálgica de la dictadura”

Eso es lo que explica por qué las farmacéuticas privadas, que han logrado la vacuna contra la COVID solamente con ingentes cantidades de dinero público, están haciendo trampas y están incumpliendo los contratos. No tienen miedo de que se aplique la doctrina del interés general que está en todas las Constituciones, y que merced a esos artículos se nacionalicen esas empresas y se produzcan vacunas genéricas. Para todo el mundo, porque de nada sirve en un mundo globalizado que los países ricos se vacunen si no lo hacen también el resto de los países.

Ha emergido en Portugal la extrema derecha, con el 12% de los votos y la tercera posición. No es que no existiera, sino que siempre ha estado agazapada en los partidos de la derecha portuguesa. Igual que en España que estuvo en el PP, esperando una ocasión para dejar de lado los complejos. Si la memoria del nazismo no ha impedido que surja la extrema derecha en Alemania, la revolución de los claveles no impide que haya una extrema derecha nostálgica de la dictadura.

Cuando surge la extrema derecha, todo el espectro conservador bascula hacia el extremismo. Al final, en Estados Unidos, los progresistas votan a Biden y en Portugal, a Marcelo Rebelo de Sousa para evitar males mayores.

El sentimiento antisistema ha sido capturado por la extrema derecha. En ese movimiento antisistema ya no está el socialismo, ni el comunismo, ni el anarquismo, sino una antipolítica difusa dispuesta a odiar todo aquello que se identifique con el sistema pero que, al mismo tiempo, nunca va a molestar en exceso al sistema

El gobierno de coalición en Portugal ha desatado a la extrema derecha. Porque, al igual que en España, la ruptura del bipartidismo y la entrada en el gobierno –o el apoyo desde fuera- por parte de fuerzas no domesticadas asusta a los poderosos.

El trumpismo ha alimentado por supuesto su auge, igual que la crisis económica y su castigo a las clases medias y a los sectores populares.  Si añadimos el papel de los medios, siempre tan favorables a estas fuerzas, la reescritura de la historia en todos los países -que equipara la historia a las fake news- si sumamos la falta de emoción en las fuerzas de la izquierda, tenemos finalmente un espejo en Portugal donde todas las izquierdas del mundo tienen que mirarse.

Como dice Boaventura de Sousa Santos, el sentimiento antisistema ha sido capturado por la extrema derecha. En ese movimiento antisistema ya no está el socialismo, ni el comunismo, ni el anarquismo, sino una antipolítica difusa dispuesta a odiar todo aquello que se identifique con el sistema pero que, al mismo tiempo, nunca va a molestar en exceso al sistema. Porque sienten que tienen algo que perder. Por eso van a odiar aún más lo que ven como una amenaza ya sea a su statu quo, ya sea a su explicación personal absolutoria de su malestar que necesita un chivo expiatorio.

Los medios de comunicación presentan a las nuevas fuerzas fascistas, como voces críticas contra la democracia liberal. Pero cuidado, las defienden como democráticas“.

Paradójicamente, si Podemos sigue aguantando en España pese a todo el acoso es, además de por la tarea que desarrolla en el gobierno -es verdad que a trancas y barrancas, pero la desarrolla-, es precisamente porque sigue molestando al statu quo.

Los medios de comunicación presentan a las nuevas fuerzas fascistas, como voces críticas contra la democracia liberal. Pero cuidado, las defienden como democráticas. Chega! En Portugal, que ha quedado en tercera posición, Bolsonaro, Trump, Bukele en Salvador, VOX en España, Kast en Chile. No hay crisis del capitalismo sin fascismo.

Las elecciones en Portugal invitan a una reflexión en todo el mundo progresista:

-estamos en un momento en donde las mayorías quieren soluciones, no discursos.

Donde hay que ser críticos con el sistema, pero no irse demasiado lejos del sistema. Es decir, que como no hay una alternativa completa identificada, la propuesta que pueda aspirar a gobernar tiene que ir construyendo pasos ahora que anticipen el mundo que se desea.

A la izquierda la va a salvar la cuadratura del círculo. Si es capaz de hacerla. Porque si no encuentra la piedra filosofal, la alternativa va a estar entre los Biden y la socialdemocracia con oído musical para el neoliberalismo y los Trump y su séquitos de bomberos pirómanos.

El principal aliado contra la democracia son hoy los medios de comunicación tradicionales. Hay cosas que se habían ganado en el discurso, y que se han empezado a perder, merced a la tarea que hacen los medios de comunicación.

Por todo esto, hay una predisposición a que una parte de las víctimas voten a sus verdugos.

La izquierda tiene que gestionar muy bien, pero no basta con que gestione. A la izquierda la va a salvar la cuadratura del círculo. Si es capaz de hacerla. Porque si no encuentra la piedra filosofal, la alternativa va a estar entre los Biden y la socialdemocracia con oído musical para el neoliberalismo y los Trump y su séquitos de bomberos pirómanos. Tiempos llenos de desafíos.

TRABAJADORES DE LOS SERVICIOS PUBLICOS Y LAS TELECOMUNICACIONES DIJERON NO A LA REFORMA TRIBUTARIA

TRABAJADORES DE LOS SERVICIOS PUBLICOS Y LAS TELECOMUNICACIONES DIJERON NO A LA REFORMA TRIBUTARIA

jueves, abril 29, 2021 Add Comment

 por  | Abr 29, 2021 | 

La Junta Directiva Nacional de Sintraemsdes reportó un cierre exitoso de la participación de los trabajadores afiliados durante la jornada de Paro Cívico Nacional desarrollada este miércoles en todo el país.

Humberto Polo Cabrera, presidente de la organización agradeció el compromiso demostrado por los trabajadores con las actividades programadas por cada subdirectiva siguiendo los lineamientos de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, pero señaló que la clase trabajadora del sector de servicios públicos debe mantenerse firme exigiendo al gobierno nacional el retiro de la reforma tributaria.

Efectivamente pasado el medio día del miércoles 28 de abril las redes sociales ya daban testimonio de la presencia multitudinaria de ciudadanos en las marchas por todo el país, protestando contra el gobierno de Duque y su paquetes de medidas que esta vez colmaron la paciencia de los colombianos.

El Comité Nacional de Paro y las centrales de trabajadores igualmente se mostraron complacidos con el resultado de la jornada que por encima de las amenazas del gobierno y sus intentos de torpedear la voluntad del pueblo colombiano, le dijeron no más a la corrupción que se ha tomado el poder en el país

Sintraemsdes felicitó a todos sus trabajadores afiliados y a los cuerpos directivos de la 48 subdirectivas que por todo el país, desde las calles, de sus puestos de trabajo o de sus hogares reiteraron las exigencias que tienen como clase trabajadora por no soportar más la arbitrariedad y el abuso de la fuerza y el poder para atentar contra los salarios, las pensiones, la salud y la educación.

No hicieron efecto las jugarretas judiciales emprendidas por el gobierno a través de sus mandaderos para amedrentar a los ciudadanos. Caminaron, saltaron y gritaron con alegría y solidaridad, expresaron que no soportan más, que podemos trabajar juntos y superar las más difíciles condiciones de pandemia siempre que nuestros gobernantes acepten que son servidores públicos y que no tienen por qué derrochar los recursos que ahora nos quieren sacar de la canasta familiar, para dárselo a los ricos banqueros y multinacionales.

Así expresaron los dirigentes sindicales que hoy más que nunca vieron cómo los movimientos sindicales y sociales han sido escuchados por la población por una simple razón: todos vivimos las mismas dificultades impuestas por un gobierno que se ha transformado en el peor enemigo de los más humildes: la corrupción.

Los dirigentes sindicales lamentaron la muerte de un joven participante en las marchas en la ciudad de Neiva y le recordaron a la fuerza pública el papel de protectores de la vida y no verdugos sin ley.

Buscamos manifestarnos y lo logramos, buscamos mostrar que el rechazo al paquetazo de Duque es de todos y se logró, buscamos evidenciar que si se respetan los acuerdos de marcha pacífica y bioseguridad se puede salir y lo logramos. Seguiremos activos en la jornada del primero de mayo y en las convocatorias que las centrales obreras convoquen”, anunciaron.

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www.sintraemsdes.org

Giorgio Agamben - La intervención de una epidemia

Giorgio Agamben - La intervención de una epidemia

domingo, abril 25, 2021 Add Comment


 Por: Giorgio Agamben / Quodlibet


Frente a las medidas de emergencia frenéticas, irracionales y completamente injustificadas para una supuesta epidemia debida al coronavirus, es necesario partir de las declaraciones de la CNR*, según las cuales no sólo “no hay ninguna epidemia de SARS-CoV2 en Italia”, sino que de todos modos “la infección, según los datos epidemiológicos disponibles hoy en día sobre decenas de miles de casos, provoca síntomas leves/moderados (una especie de gripe) en el 80-90% de los casos”. En el 10-15% de los casos, puede desarrollarse una neumonía, cuyo curso es, sin embargo, benigno en la mayoría de los casos. Se estima que sólo el 4% de los pacientes requieren hospitalización en cuidados intensivos”.

Si esta es la situación real, ¿por qué los medios de comunicación y las autoridades se esfuerzan por difundir un clima de pánico, provocando un verdadero estado de excepción, con graves limitaciones de los movimientos y una suspensión del funcionamiento normal de las condiciones de vida y de trabajo en regiones enteras?

Dos factores pueden ayudar a explicar este comportamiento desproporcionado. En primer lugar, hay una tendencia creciente a utilizar el estado de excepción como paradigma normal de gobierno. El decreto-ley aprobado inmediatamente por el gobierno “por razones de salud y seguridad pública” da lugar a una verdadera militarización “de los municipios y zonas en que se desconoce la fuente de transmisión de al menos una persona o en que hay un caso no atribuible a una persona de una zona ya infectada por el virus”. Una fórmula tan vaga e indeterminada permitirá extender rápidamente el estado de excepción en todas las regiones, ya que es casi imposible que otros casos no se produzcan en otras partes. Consideremos las graves restricciones a la libertad previstas en el decreto: a) prohibición de expulsión del municipio o zona en cuestión por parte de todos los individuos presentes en cualquier caso en el municipio o zona; b) prohibición de acceso al municipio o zona en cuestión; c) suspensión de eventos o iniciativas de cualquier tipo, actos y toda forma de reunión en un lugar público o privado, incluidos los de carácter cultural, recreativo, deportivo y religioso, aunque se celebren en lugares cerrados y abiertos al público; d) suspensión de los servicios de educación para niños y escuelas de todos los niveles y grados, así como de la asistencia a actividades escolares y de educación superior, excepto las actividades de educación a distancia; e) suspensión de los servicios de apertura al público de museos y otras instituciones y lugares culturales a que se refiere el artículo 101 del Código del Patrimonio Cultural y del Paisaje, según lo dispuesto en el Decreto Legislativo 22 de enero de 2004, n. 42, así como la eficacia de las disposiciones reglamentarias sobre el acceso libre e irrestricto a esas instituciones y lugares; f) suspensión de todos los viajes educativos, tanto en Italia como en el extranjero; g) suspensión de los procedimientos de quiebra y de las actividades de las oficinas públicas, sin perjuicio de la prestación de los servicios esenciales y de los servicios públicos; h) aplicación de la medida de cuarentena con vigilancia activa entre las personas que hayan estado en estrecho contacto con casos confirmados de enfermedades infecciosas generalizadas.

La desproporción frente a lo que según la CNR es una gripe normal, no muy diferente de las que se repiten cada año, es sorprendente. Parecería que, habiendo agotado el terrorismo como causa de las medidas excepcionales, la invención de una epidemia puede ofrecer el pretexto ideal para extenderlas más allá de todos los límites.

El otro factor, no menos inquietante, es el estado de miedo que evidentemente se ha extendido en los últimos años en las conciencias de los individuos y que se traduce en una necesidad real de estados de pánico colectivo, a los que la epidemia vuelve a ofrecer el pretexto ideal. Así, en un círculo vicioso perverso, la limitación de la libertad impuesta por los gobiernos es aceptada en nombre de un deseo de seguridad que ha sido inducido por los mismos gobiernos que ahora intervienen para satisfacerla.

26 de febrero de 2020


* CNR es la sigla de El Consiglio Nazionale delle Ricerche [Consejo Nacional de Investigación].
Guy Standing: “La renta básica universal sería maravillosamente liberadora”

Guy Standing: “La renta básica universal sería maravillosamente liberadora”

domingo, abril 25, 2021 Add Comment

 


El economista Guy Standing* (1948), doctorado en Cambridge, es uno de los padres teóricos de la renta básica universal, un sueldo para todo el mundo, tanto si tiene empleo como si no. Standing también ha teorizado mucho sobre el precariado, la nueva clase social que tan pronto tiene empleo como deja de tenerlo, sin coberturas ni vacaciones pagadas. 


Por: Andreu Barnils / Sin Permiso

Estos días, su idea de sueldo para todo el mundo ha tomado más empuje que nunca, y se ve como una posible solución a la crisis económica causada por la COVID-19. El último que se ha mostrado partidario de ella ha sido el papa de Roma. En Cataluña, es favorable el gobierno de Torra. Vilaweb entrevista telefónicamente al señor Guy Standing para hablar de la renta básica universal. Suave en las formas y radical en el fondo, Standing es contundente en las críticas a Gobiernos, sindicatos y políticos.

Usted es uno de los ideólogos de la renta básica universal. Dar un sueldo a todo el mundo, tanto si se tiene empleo como si no. Una idea radical que últimamente ha cogido mucha fuerza.

Estas últimas dos semanas se han puesto en contacto conmigo centenares de personas de todo el mundo. He visto a políticos de todo tipo. ¡Incluso hasta el papa se ha mostrado favorable! Es un cambio de posición radical el que se vea a la renta básica como respuesta a la pandemia. Existe un interés enorme. Finalmente, mucha gente normal y corriente se ha percatado de que debe aplicarse algo semejante a la renta básica. Y se ve como una necesidad. No se había hablado tanto de ella como ahora.

La gente puede preguntarse cómo se las pueden arreglar los Estados para pagar un sueldo a todo el mundo, tanto si se tiene empleo como si no.

Tenemos que verlo en tres fases: la del rescate, la de la resistencia y la del resurgimiento. Ahora estamos en la fase del rescate. Debemos dar una renta básica universal a todo el mundo. Es una emergencia. Y las autoridades pueden utilizar las políticas monetarias.

¿Políticas como las del Banco de Inglaterra, dinero creado por los Bancos Centrales que no habría que devolver?

Exacto. En la fase de rescate se podría pagar así. Pero sólo en la fase de rescate. No me gusta la idea de arrojar dinero desde un helicóptero, como modo de actuar. Por ello, deberíamos tener un fondo nacional de capital. Sacaríamos el dinero de ahí. Este fondo se nutriría de impuestos a la riqueza e impuestos a los daños ecológicos, a las actividades nocivas para la ecología. Empezaríamos con un impuesto al carbono y otros combustibles. Este impuesto, que, por definición, es regresivo (los pobres, en proporción, pagan más que los ricos), puede convertirse en progresivo y popular si reciclas el dinero que recaudas con él depositándolo en un fondo de capital nacional. Hace años que lo propongo. Con este dinero, das dividendos y rentas básicas. De hecho, este sistema se basaría en el modelo del sistema de pensiones noruego. Pero no sería necesario que los países tuvieran el petróleo que tienen los noruegos; se podría financiar estableciendo impuestos a actividades digitales, a los cruceros y a todas las demás actividades nocivas ecológicamente. Con este dinero, se podría financiar el fondo de capital. Ésta es la base de mi libro El saqueo de los bienes comunes. Sé que eso requiere tiempo. Pero si hemos de tener una renta básica universal, empecemos con políticas monetarias, sigamos con políticas fiscales y, a largo plazo, construyamos el fondo de capital nacional que nos permitirá financiarla. Todo lo que digo es perfectamente factible.

¿Cómo se explica que esta idea suya tenga ahora tantos partidarios?

Porque el sistema económico ya se encontraba en un embrollo terrible. Un sistema que yo llamo capitalismo rentista. Y los ocho gigantes de este sistema son cada vez mayores y más amenazadores: la desigualdad, la inseguridad, la deuda, el estrés, la precariedad, la automatización, el riesgo de extinción y el populismo neofascista debilitan al sistema enormemente. Y sólo ha hecho falta un desencadenante como esta pandemia para desatar una crisis económica de terribles dimensiones. La situación es muy frágil. Y, si los políticos no responden con firmeza, tendremos una crisis enorme, mucho peor que la de 2008 en Grecia o España. Podríamos llegar a un desempleo del 30%. No debemos pensárnoslo dos veces. Debo decir que me impresionaron las declaraciones del vicepresidente catalán, Pere Aragonès; parece entender que es necesaria una renta básica universal. En cambio, me preocupan los cautos políticos de Madrid, capaces de salir ahora con ayudas destinadas a los llamados pobres, en lugar de proponer una renta básica universal. Si actúan así, España tendrá muchos más problemas. Espero que tengan el coraje suficiente para implantar la renta básica universal.

¿Sabe de algún país que haya implantado el sueldo para todo el mundo durante la pandemia?

De momento, tenemos gestos de algunos Gobiernos. El de Hong Kong fue el primero, dando diez mil dólares hongkoneses a los ciudadanos. Los Estados Unidos, también. Pero sólo pagan una vez, y a la parte de la población que ha pagado unos determinados impuestos. Por lo tanto, son sólo gestos. Y necesitamos cambios estructurales. Tenemos que percatarnos de que debemos dar a todo el mundo una renta básica como derecho universal. Por ejemplo, todos los residentes legales en España deberían tener cada mes un modesto ingreso. Así sabrían que, si todo lo demás les va mal, al menos tienen ese dinero para pagar comida y alquiler. Para mí, este principio es obvio. Y veo que cada vez más gente lo cree. Por ello, creo que, después de esta pandemia, ya no querremos recular hacia un capitalismo de mercado, que hace que millones de personas se hallen inseguras económicamente. Querremos reconstruir las sociedades sobre unas bases más sólidas. Diría que, de entrada, los políticos no serán lo suficientemente valientes como para implantar la renta básica, pero, tarde o temprano, se verán empujados a hacerlo.

Italia y el Estado español son dos de los peores lugares en esta pandemia. ¿Por qué? ¿Cómo ve las acciones del Gobierno español?

Creo que han sido débiles. A menudo digo que los políticos tienen huesos de espagueti. No lideran nada, si no les obligas. Los Gobiernos que tenemos en Italia, en los Estados Unidos, en Gran Bretaña son muy débiles y populistas. Y, en parte, al menos en parte, es culpa nuestra, de los progresistas, porque no hemos articulado ningún discurso para definir la situación. Y, por lo tanto, hemos perdido el apoyo del precariado. Y parte del precariado ha votado a populistas como Salvini, Trump o Johnson, que han adoptado una vía plutocrática, y ahora los millonarios ganan mucho más dinero que antes y recortan en ayudas para los pobres. En el caso italiano, el Movimiento Cinco Estrellas habría podido ser un movimiento progresista. En España, Podemos habría podido ser el movimiento progresista del precariado. Pero ambos han perdido fuelle, han querido ser burgueses y respetables. Han dejado de ser la vanguardia de la transformación. Ahora podemos decir que o son un movimiento transformador o, por favor, que abandonen el escenario. Que se vayan y dejen que lideren otros.

Recuerdo una frase de su última entrevista en Vilaweb: el precariado ve a los sindicatos como parte del sistema.

Se han acomodado. Y no me gusta decirlo, pero son parte del problema. Y no me gusta decirlo porque creo en la acción colectiva. Soy de izquierdas, de la izquierda verde. Mire a Gran Bretaña: los sindicatos encabezaron las presiones para introducir subvenciones regresivas a los salarios, en lugar de la renta básica. Y en esto se han alineado con el Gobierno de Johnson. Y se felicitan por ello. ¡Es un desastre! No han cambiado ni parece que sean capaces de hacerlo. Y es una pena, porque necesitamos entidades colectivas. El precariado necesita organizaciones con programas transformadores. Pero creo que los jóvenes y el precariado se fortalecerán, como resultado de esta pandemia. De entrada, se enfadarán. La rabia es necesaria. Y se transformará en un movimiento progresista, y en una protesta progresista que tomará las calles y que se manifestará. Y que se traducirá en un movimiento político que entrará en el Gobierno y actuará desde él. Y si Podemos y otros grupos no contribuyen a ello, que se vayan.

¿Qué señales ve en el establishment estos días que le den esperanza?

Creo que el establishment está asustado. Y eso me da esperanza. Tienen que estarlo. Me gusta. Hace dos semanas, un hombre llamado Jim O’Neill, Lord Jim O’Neill, que había sido presidente de Goldman Sachs, muy hostil a la renta básica y demás ideas, de repente escribió un artículo en que decía que había cambiado su forma de pensar y que ahora apoyaba la renta básica. ¿Por qué un hombre como él hace una cosa así? Pues porque no ve claro que el sistema económico pueda subsistir. Y quiere que subsista. Creo que, cuando tengamos legitimada la renta básica, la gente normal y corriente se empoderará económicamente. Y no se detendrá ahí. Hará más reivindicaciones. Y será muy interesante ver cómo el establishment entra en pánico. Y tiene que entrar, porque no pueden volver a las medidas de austeridad de 2008. Hemos visto sus resultados en España, en Grecia. Ellos saben que fracasaron. Nosotros sabemos que fracasaron. La gente normal, quienes no son economistas ni sociólogos, lo sabe: el resultado fueron diez años de miseria. Diez años de debilitamiento de los sistemas sanitarios. Y eso ha hecho que la pandemia sea aun peor. La gente ahora no se conformará.

Personalmente, ¿cómo vive el confinamiento?

Hace cuatro semanas que estoy en Suiza. Normalmente, estaría en Italia, donde vivo, en un molino de agua. Pero el confinamiento me cogió aquí, y aquí me he quedado. Veo claramente su efecto en la conciencia de la gente. Somos más conscientes de la necesidad de pensar en la familia, en la comunidad y en los pequeños detalles. Nuestra conciencia tendrá un cambio profundo. Y nuestra valoración del hecho local, también. Si sobrevivimos, a la larga habrá sido potencialmente beneficioso. Pero la experiencia actual es dolorosa, porque sabemos que la crisis es sistémica. Y los políticos y financieros son tan responsable de ella como cualquier otro. Creo que todo ello nos llevará a dedicar más tiempo a cuidar a los seres queridos y a nuestras comunidades. Y que la renta básica lo facilitará. Este instrumento construiría otro tipo de sociedad. La renta básica universal sería maravillosamente liberadora.

* Guy Standing es profesor titular e investigador en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres. Uno de sus últimos libros es "La renta básica" (Pasado y Presente). El epílogo de este libro, escrito por David Casassas y Daniel Raventós, puede descargarse aquí: http://www.sinpermiso.info/textos/la-viabilidad-de-la-renta-basica-en-el-reino-de-espana

Proceso de Paz